martes, septiembre 20, 2011

Noruega, primer dia. Málaga-Torp-Drammen-Stavanger

8 Septiembre 2011.

Apenas habia dormido unas horas y ya libraba mi especial combate diario con el maldito despertador... 9 AM... pero hoy no era un dia cualquiera, por fin nos íbamos de vacaciones, y el solo pensarlo hizo que con suma habilidad desactivara la maldita alarma, hiciera mi parte de maleta rápidamente y me enfundara mis nuevas botas.
La cámara de fotos no podria faltar y todo estaba preparado, saldríamos del aeropuerto de Málaga sobre las 4 PM destino Oslo, o al menos eso nos dijo Ryanair, porque en realidad íbamos a la localidad de Torp, a unos cien kilómetros de la capital. Enfundados en aquellos sillones no aptos para claustrofobicos pasamos un viaje incómo y largo (casi 4 horas), pero la ilusión no decaería ni un instante.

Desde Torp, tendríamos que coger un bus hasta la estación de trenes... digo estacion por llamarla de alguna manera. Gratis por cierto. El billete de tren lo sacamos por internet, con un 70% de descuento... Llegamos a aquella pequeña parada unas dos horas y media antes de nuestro tren, y pensábamos que si habíamos comprado el billete del siguiente tren, no nos podriamos montar en el que estaba a punto de pasar.

Esperar allí durante dos horas iba a ser duro. Titubeamos, tomamos alguna fotillo de los alrededores, y cuando llego el tren, y en mitad de nuestra empanada de si montarnos o no, el hombre del autobus que se encontraba a algunos metros de nosotros nos gritaba que entráramos a ese tren. No habia tiempo de discursiones, ni de decirle que nuestro billete era para el tren de dentro de dos horas ni de nada, entramos y una agradable revisora nos deseo un feliz viaje. En una hora estaríamos en la estación de Drammen, donde deberíamos estar tres horas ante lo cual aprovechamos para visitar un poco el pueblo.

La vueltecita nos sirvió para darnos cuenta de como se las gasta esta gente con los precios... una pizza en una cadena (Peppe Pizza everywhere) 35 Euros, un shawarma 10 ¢... pero bueno, ese día estábamos cubiertos, teníamos unos bocadillos del Rinconcito... tremendos.

Llegadas las 11 y media llegó nuestro tren, que también sería nuestro lugar donde pasar la noche, ya que, durante las 7 horas siguientes las pasaríamos en el. Los asientos eran cómodos, y se replegaban bastante, pero nuestra sorpresa fué lo que había en cada asiento: una bolsita que incluía una manta, una almohada hinchable, un antifaz, y dos tapones de cera...
El trayecto no fué muy cómodo, y mientras tanto recorrimos todo el sur de Noruega, para finalmente llegar a Stavanger, lugar donde comenzaría la aventura: el ascenso y descenso al Púlpito.

Continuará...

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